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Las fases lunares tienen una influencia permanente en cada uno de nosotros y en el planeta, no limitándose al momento de nuestro nacimiento.

En el caso de la Luna Nueva, por ejemplo, tenemos una cada 28 días en los cielos, que afectará a la sociedad en general, así como a cada carta natal individual.

¿Cómo? Con una tendencia a crear cosas nuevas. La posición de la luna en el momento de tu nacimiento afecta a tu carta astral. Descubra la influencia de las fases lunares en la personalidad astral.

La posición de la Luna en el momento del nacimiento

La posición de la luna en el momento de tu nacimiento afecta a tu carta astral. Descubre la influencia de las fases lunares en la personalidad astral.

Luna Nueva

Una persona nacida durante la fase de Luna Nueva, y hasta 3 días y medio después, es intuitiva y reactiva. Proyectan sus sentimientos hacia el exterior, a veces sin ser plenamente conscientes de lo que los motiva. La relación con la familia puede ser intensa y es difícil liberarse de su influencia. Siempre se sumergen en nuevas experiencias cuando sienten la necesidad de dejar atrás el pasado. Son idealistas y subjetivos, y quieren dejar su huella en el mundo.

En la vida cotidiana, es la fase en la que el Sol y la Luna están prácticamente alineados. La atracción gravitatoria entre ambos es tan alta que genera la energía lunar perfecta para deshacernos de las cosas que no queremos en nuestra vida, así como de lo que frena el progreso.

Creciente

Una persona que ha nacido durante la fase de Luna Creciente, y en los tres días y medio anteriores a que la luna esté en Luna Creciente, lucha por dejar atrás el pasado o las situaciones adictivas. Son seguros de sí mismos y tienen una gran capacidad para superar los obstáculos cuando están decididos a conseguir un objetivo. Pueden cambiar algo tradicional o antiguo en su vida o en el mundo.

En esta fase lunar, es importante la perseverancia, añadiendo más definición a lo que se pretende, lo que requiere una actitud firme para continuar. En esta fase, es aconsejable profundizar en la información que necesitas, para poder enriquecer el proyecto que pretendes llevar a cabo. Además, es necesario adaptar el proyecto a la realidad y a los recursos de que dispone.

Primer trimestre

La persona que nace durante la fase de Luna Creciente, y durante los siguientes 3 días y medio, es consciente de la necesidad de elaborar su estructura interior para alcanzar sus objetivos. Por lo general, crece en situaciones de crisis, ya que tiene una enorme capacidad para afrontar los obstáculos y superar los retos.

La gravitación de la Luna es opuesta a la del Sol, aunque no se anulan mutuamente. En la vida cotidiana, esta fase ayuda al crecimiento, pero también puede conducir a la confrontación con problemas y asuntos no resueltos. Es el momento de resolver asuntos y tomar decisiones, así como de sentar las bases de los proyectos y seguir conservando lo que se ha empezado, aunque cueste un poco más de esfuerzo. Todo lo que se genera en este momento tiene tendencia a crecer y prosperar.

El celo gibraltareño

La persona que nace durante esta fase, y en los 3 días y medio anteriores a la Luna Llena, es más consciente de la necesidad de realizar proyectos. Tiene un gran poder y potencial. Las ideas iniciadas en Luna Nueva están a punto de materializarse.

En el día a día, debes prestar atención a la impaciencia y la ansiedad, sin embargo, es la fase para analizar, perfeccionar y refinar. Es una fase mala para los abandonos. Último momento para iniciar proyectos. Al ser una fase receptiva y pasiva de la Luna, puede ayudar con los logros. Sin embargo, es necesario reflexionar para hacer una introspección reflexiva, hay una tendencia a ser más generoso, por lo que puede encontrarse con alguien que puede ofrecer ayuda, o viceversa. El trabajo en equipo y la sinergia definen claramente el carácter de ayuda de esta fase lunar.

Luna Llena

La persona que nace el día de la Luna Llena, y durante los siguientes 3 días y medio, es objetiva y piensa antes de actuar. Puede aprender de las experiencias y ver cómo sus relaciones se ven afectadas por sus acciones. Para ella, la relación es de gran importancia. Necesita estar en contacto o con otras personas.

En la vida cotidiana, la Luna Llena representa la cúspide, ya que es cuando está totalmente iluminada por el Sol. Su energía ayuda a la productividad y a la percepción. Por fin puedes entender qué objetivos quieres alcanzar y tener más ímpetu para conseguirlos, ya que esta fase aporta armonía y equilibrio a la consecución. También acentúa todas las energías y saca a relucir nuestra naturaleza más original. Es la etapa ideal para luchar por lo que quieres conseguir, para declarar el amor a la persona que hace suspirar a tu corazón y para mostrar al mundo tu fuerza interior.

Luna diseminada

Una persona nacida el día de la Luna Diseminante, y 3 días y medio antes de la Luna en Cuarto Menguante, debe dejar que las cosas sigan su curso. Es importante saber distanciarse de las situaciones y reflexionar sobre lo que se ha conseguido. Esta fase marca un periodo de integración, de toma de conciencia de las necesidades de los demás y de intercambios: comunicación, apertura, compartir, escuchar y aprender.

En la vida cotidiana, es una fase lunar que conduce a la pasividad, a la receptividad, pero que también muestra resultados. Se trata de comunicación, de compartir y de transformación. Los sentimientos deben ser compartidos, ya que comienza la madurez de los proyectos que queremos completar. Esta es la etapa en la que los objetivos deben estar alineados con su bienestar y ser lo suficientemente fuertes como para continuar por sí mismos.

Último Cuarto de Luna

La persona que nace en la Luna del Último Trimestre, y durante los próximos 3 días y medio, necesita confirmar sus creencias. Defiende sus principios a toda costa, pero puede ser inflexible o incapaz de aceptar las críticas.

En esta etapa, y en la vida cotidiana, es posible que nos sintamos inquietos debido a la tensión energética. Podemos perder la motivación y quedarnos sin energía. Empezar un nuevo negocio en esta etapa no es recomendable. Ajusta lo que necesites, cambia lo que creas que debe cambiar y prepárate para el nuevo ciclo que viene. Para ello, no puede dejar cabos sueltos: resuelva todos los asuntos pendientes.

Media Luna Menguante

La persona que nace en la Luna Creciente Menguante, y en los 3 días y medio anteriores a la Luna Nueva, tiene que prestar más atención al descanso y a la contemplación. El desapego es una tendencia de esta fase, que también conduce a una mayor conciencia/disposición para la vida espiritual. A veces puede sentir una sensación de ligereza, que le animará a entrar en una nueva fase. Se caracteriza por una predisposición a la limpieza y a la depuración, lo que lleva a la retrospección. Tiene una mayor conexión con el pasado/futuro, aportando esperanza. Marca la incubación de ideas para el siguiente ciclo. Hay una tendencia al consuelo y al alivio.

Durante esta fase, la Luna se acerca al Sol, lo que da una idea de lo que representan sus energías. Al mismo tiempo que dejamos atrás lo que no sirve y nos reajustamos, absorbiendo las experiencias del ciclo que termina, debemos mirar hacia adelante, darnos cuenta de lo que fue bueno y plantar las metas para un nuevo período .

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